Avería urgente en casa y seguro del hogar: cuándo llamar a la aseguradora y cuándo por tu cuenta
· 5 min de lectura · Equipo de Asistencia Hogar 24
Ante una avería urgente en casa, la pregunta no es solo «quién viene antes», sino «quién paga». Si tienes seguro del hogar, llamar primero a la aseguradora suele ser lo correcto cuando hay daños (agua que ha mojado el techo del vecino, un cortocircuito que ha quemado aparatos, una puerta forzada tras un robo). Pero hay muchas averías que el seguro no cubre, o que cubre tan tarde que te sale más a cuenta resolverlas por tu cuenta. Esta guía te ayuda a decidir en cinco minutos, con el agua corriendo o la luz cortada.
Antes de nada: corta el daño
Da igual quién vaya a pagar. Las pólizas suelen exigir que actúes para no agravar el siniestro, y es lo que más dinero ahorra:
- Agua: cierra la llave de paso general. Si no la encuentras, suele estar junto al contador, en la cocina, en el baño o en el rellano.
- Electricidad: baja el interruptor general del cuadro si hay olor a quemado, chispas o agua cerca de enchufes.
- Gas: cierra la llave del gas, ventila, no enciendas luces ni aparatos y llama al teléfono de urgencias de la distribuidora desde fuera de la vivienda.
- Fotos: antes de limpiar, haz fotos y un vídeo corto del origen y de los daños. Te las pedirán.
Lo que el seguro del hogar suele cubrir
Cada póliza es un mundo, así que lo que sigue es orientativo. Lee tus condiciones particulares o llama a tu mediador si tienes dudas. En general, las coberturas habituales son:
- Daños por agua: los daños que causa una fuga o una rotura súbita en tu vivienda y en la de los vecinos, y en muchas pólizas la localización de la fuga.
- Daños eléctricos: aparatos quemados por una sobretensión, a menudo con un límite de antigüedad o de importe.
- Robo: la reparación de la puerta o la cerradura forzada, además de lo sustraído.
- Cerrajería de urgencia: en algunas pólizas, la apertura si te quedas fuera, a veces con un número limitado de servicios al año.
Lo que muchas veces no cubre
Aquí es donde vienen las sorpresas:
- La reparación del origen. Es muy frecuente que el seguro pague el techo mojado y la pintura, pero no la tubería vieja que ha reventado ni el grifo que goteaba desde hace meses.
- El desgaste y la falta de mantenimiento. Una caldera que deja de funcionar por antigüedad, un aire acondicionado sin revisar, una cisterna que pierde agua: eso es avería, no siniestro.
- Los atascos, salvo que la póliza incluya desatascos de forma expresa.
- Las filtraciones lentas o las humedades que llevan tiempo: no son un hecho súbito.
- La franquicia: si tu póliza tiene una, las reparaciones pequeñas pueden quedar por debajo y no compensan el trámite.
Cómo decidir: tres preguntas
1. ¿Hay daños a terceros o daños importantes?
Si el agua ha llegado al piso de abajo, si hay aparatos quemados o si te han forzado la puerta, llama a la aseguradora. Aunque luego el profesional lo mande ella, el parte debe abrirse cuanto antes y el perito necesita ver los daños sin tocar.
2. ¿La aseguradora puede mandar a alguien a tiempo?
Pregunta el plazo en la misma llamada. Una fuga activa con la llave de paso cerrada puede esperar unas horas; una familia sin poder entrar en casa a las once de la noche, probablemente no. Si el plazo no es asumible, pregunta expresamente si puedes llamar a un profesional por tu cuenta y si te lo reembolsarán, y pide que te lo confirmen por escrito o que quede anotado en el número de parte. Sin esa autorización, muchas aseguradoras no reembolsan.
3. ¿Es una avería simple sin daños?
Un enchufe que no funciona, un diferencial que salta sin daños, un calentador que no enciende o un bombín que se ha encasquillado: aquí lo normal es que el seguro no lo cubra o que el trámite no compense. Llama directamente a un profesional.
Si llamas a un profesional por tu cuenta y hay parte abierto
- Pide al profesional un informe breve con la causa (por ejemplo, «rotura de latiguillo del lavabo») y fotos de la pieza rota.
- Guarda la pieza sustituida hasta que la aseguradora cierre el expediente.
- Pide factura a tu nombre con el desglose de mano de obra, materiales y desplazamiento.
- No hagas la reparación de los daños (pintura, suelo, techo) hasta que el perito los haya visto o te autoricen.
El caso de los pisos alquilados
Si vives de alquiler, avisa también al propietario. Las reparaciones necesarias para conservar la vivienda en condiciones suelen corresponderle a él, y las pequeñas reparaciones por el uso diario, a quien vive en ella. El contrato y la póliza del propietario pueden cambiar quién llama a quién, así que en una urgencia real: corta el daño, haz fotos, avisa al propietario y actúa según lo que te indique o, si no contesta, según la urgencia.
Cuándo te podemos ayudar
En Asistencia Hogar 24 te ponemos en contacto, sin coste, con un profesional de tu provincia cuando decides no esperar al seguro o cuando la avería no está cubierta: fontaneros, electricistas, cerrajeros o técnicos de climatización. El trabajo lo acuerdas con él y le pides la factura con el detalle que necesite tu aseguradora. Si hay parte abierto, díselo desde el principio para que el informe salga como toca.

