Consumo

Reparación a domicilio: presupuesto previo, factura y garantía que puedes exigir

· 5 min de lectura · Equipo de Asistencia Hogar 24

Reparación a domicilio: presupuesto previo, factura y garantía que puedes exigir

Cuando un técnico viene a casa a reparar un electrodoméstico, una caldera o un aire acondicionado, en España tienes derecho a un presupuesto por escrito antes de que empiece, a una factura desglosada y a una garantía mínima de tres meses sobre la reparación. Lo fija el Real Decreto 58/1988, sobre protección de los derechos del consumidor en el servicio de reparación de aparatos de uso doméstico. Conocerlo evita la mayoría de discusiones del tipo «esto no era lo que me dijeron por teléfono».

¿A qué reparaciones se aplica y a cuáles no?

El real decreto se refiere a los aparatos de uso doméstico que funcionan con cualquier tipo de energía: lavadoras, frigoríficos, hornos, calentadores y termos, calderas, aires acondicionados y similares. Cubre tanto la instalación como el mantenimiento y la reparación.

No es la norma que regula una reparación de fontanería en una tubería, una apertura de puerta o una obra de albañilería. Para esos servicios se aplican la normativa general de consumidores y, en muchas comunidades autónomas, reglas propias sobre presupuesto y hojas de reclamaciones. En la práctica, pedir precio por escrito antes de empezar es igual de razonable en cualquier gremio, y un profesional serio no pone pegas.

El presupuesto: qué debe incluir

Según el artículo que lo regula, el presupuesto tiene que identificar al servicio técnico, a ti y al aparato, recoger el diagnóstico de la avería, el precio desglosado de lo que se va a hacer y la fecha prevista de entrega o de finalización. Y tiene un espacio para que lo aceptes firmando.

Tres detalles que conviene saber:

  • Puedes renunciar al presupuesto, pero tiene que constar por escrito. Si el técnico te dice «para qué te hago presupuesto, son cuatro tornillos», la renuncia ya no es un malentendido: es tuya.
  • Elaborar el presupuesto puede cobrarse si no lo aceptas. El real decreto limita ese importe a un tiempo máximo de mano de obra que va de 15 a 60 minutos según el tipo de aparato. Si lo aceptas, no se cobra aparte.
  • Vale al menos 30 días. Te da margen para comparar con otro profesional sin que te cambien el precio.

La factura: lo que tiene que aparecer

La norma pide que la factura detalle las operaciones realizadas, las piezas de repuesto utilizadas y el tiempo de mano de obra empleado, con el importe de cada concepto y los impuestos. Una factura con una sola línea que dice «reparación: 180 €» no cumple.

¿Por qué importa? Porque la garantía se aplica sobre lo que figura en la factura. Si la placa electrónica que te cambiaron no aparece, luego es muy difícil demostrar que la avería que vuelve a salir es la misma.

También tienes derecho a que te entreguen las piezas sustituidas cuando la reparación no esté en garantía, salvo que no puedan retirarse en condiciones. No hace falta quedárselas, pero pedir verlas es la forma más sencilla de comprobar que realmente se cambiaron.

La garantía de tres meses

La reparación tiene una garantía mínima de tres meses desde la entrega del aparato o desde que se termina el trabajo en casa. Durante ese tiempo, si la misma avería reaparece, la nueva intervención no te puede costar nada: ni la pieza, ni la mano de obra, ni el desplazamiento, ni los impuestos.

La excepción es el uso indebido o una causa de fuerza mayor, y la carga de probarlo recae en el servicio técnico, no en ti. Guardar la factura y, si puedes, alguna foto del aparato funcionando el día de la reparación ayuda si hay discusión.

Ojo con confundir esta garantía con la del fabricante. Un electrodoméstico nuevo tiene su garantía legal de producto; la de tres meses es solo de la reparación concreta.

Desplazamientos y recargos

El desplazamiento se puede cobrar, pero una sola vez por visita, aunque el técnico revise la lavadora y el lavavajillas en la misma salida. Si hace falta volver otro día por falta de pieza, pregunta antes cómo se cobra esa segunda visita. Los recargos por urgencia, noche o festivo no están prohibidos, pero deben estar informados antes, no aparecer en la factura por sorpresa.

Qué hacer si algo no cuadra

  1. Habla primero con la empresa y pide que te expliquen la factura línea por línea. Muchas veces el problema es una mala comunicación.
  2. Pide la hoja de reclamaciones. El servicio técnico está obligado a tenerla. Te quedas una copia y otra va a la administración de consumo.
  3. Presenta la reclamación en tu oficina de consumo (municipal o autonómica). El real decreto marca un plazo de un mes desde la entrega o desde que termina la garantía para hacerlo.
  4. No retengas el pago sin más si el trabajo está hecho: paga, indica tu disconformidad por escrito y reclama. Negarse a pagar puede complicarte la situación.

Cómo lo aplicamos cuando te ponemos en contacto con un profesional

En Asistencia Hogar 24 no cobramos por buscarte al profesional; el trabajo lo acuerdas y lo pagas directamente con él. Por eso te recomendamos pedirle siempre, sea el gremio que sea, el precio antes de empezar (un WhatsApp con el importe ya sirve como prueba), la factura con el desglose y cuánto tiempo de garantía da. Si buscas técnico para aire acondicionado o calefacción o para una avería de electricidad, puedes pedirlo desde contacto indicando la provincia y lo que le pasa al aparato: cuanto más concreta sea la descripción, más ajustado será el primer precio.

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